Project Description

“Estaba en mi clase de inglés y de pronto se cayó el bote de la basura, pero lo más raro es que se escuchaba un silencio horrible y extraño. Nunca antes había oído algo así. Entonces Alma gritó —¡the floor is mooving!—. En ese momento todos nos dimos cuenta del temblor. Yo que no me imaginaba la magnitud del temblor, me di la vuelta para revisar que no hubiera nadie en el baño, pues soy parte del equipo de Protección Civil de mi salón. Pero apenas me di la vuelta, cuando salí corriendo con los demás. Ese no era un temblor normal. Todos corrían, gritaban y lloraban. Yo estaba desesperado. Sentía que mi escuela se estaba cayendo. Cuando pude llegar al patio más o menos me tranquilicé. Mi maestra Yola gritaba —¡No es un simulacro! ¡Es un sismo pero el edificio no se caerá!, ¡tranquilos!—. El temblor era como un jaloneo muy muy fuerte dentro del suelo. Cerré los ojos y me repetí: `esto no es real´, `es sólo un sueño´, pero cuando abrí los ojos el escenario era espantoso. Niños llorando y gritando, o personas que ni siquiera podían hablar. Cuando vi a mis amigos y compañeros llorando, no pude aguantar más las lágrimas y saqué todo el miedo que tenía en ellas. El corazón me latía muy rápido, sin pensar en nada en específico. Sólo fue después de un rato cuando empecé a pensar en mi familia ¿estarían bien? Si, ¡seguro!, pero ¿podrían venir por mi? Las lagrimas me pararon un minuto pero al ver a mi hermana y amigos llorando y a las personas abrazándose unas a otras, no pude tranquilizarme y seguí llorando. Fue hasta que mi maestra Liz se acercó y nos dio dulces de gomita que me sentí cuidado con ella y dejé entonces de llorar. Mi escuela está en la colonia Condesa.”

Grupo “Medianos” 3º a 6º de primaria.